Utilizar separadores de oficina es una solución que en ocasiones puede resultar delicada. Los trabajadores pueden no recibir bien este tipo de mobiliario de oficina, pero lo cierto es que cuanto más grande es la empresa u organización, la utilización de separadores resulta imprescindible, ya que hay muchos otros factores más allá de las posibles distracciones a evitar por parte de los empleados.


Hoy vamos a analizar el uso de los separadores, cuándo conviene utilizarlos y cuál es la función que cumplen en una oficina. Las posibilidades que nos dan este tipo de elementos son mucho mayores de las que en un principio podamos pensar, ya que entran en juego aspectos como la decoración, los costes, y la cultura empresarial, además de los relativos a la productividad.


Separadores de oficina ¿para qué sirven?

Una de las principales funciones de los separadores de oficina es distribuir el espacio de la misma creando zonas con diferentes funciones y departamentos. Desde el punto de vista de los costes, es una muy buena solución ya que los separadores no requieren costosas obras y además se pueden mover y adaptarse a necesidades cambiantes.


Por si fuera poco, los separadores de oficina son una opción más inteligente a la hora de distribuir el espacio y crear una armonía entre zonas dentro de la oficina. Dado que son más ligeros y livianos, la sensación que se consigue es mucho más satisfactoria ya que evitamos precisamente una sensación de ahogo o estar encerrados. Dado que por arriba hay un espacio abierto, el espacio, iluminación e incluso climatización fluyen por toda la estancia global sin barreras.

Los separadores de oficina ayudan a concentrar el trabajo en una oficina

Otra de las grandes utilidades de los separadores de oficina está relacionada con la productividad y concentración de los trabajadores. Gracias a los separadores podemos evitar las distracciones derivadas de hablar con los compañeros o estar más atento a lo que ocurre alrededor en lugar de concentrarse en la tarea que se esté llevando a cabo.


El aislamiento del ruido es otro de las grandes bazas de los separadores de oficina, especialmente en call centers o puestos de atención al cliente. Los equipos informáticos, teléfonos, impresoras y móviles son también otras fuentes de sonido que pueden ser minimizadas gracias a los separadores.

Biombos como separadores de oficina

Si no os convence mucho la idea de instalar separadores de oficina hay una alternativa mucho más discreta y con la que poder decorar: los biombos. Este elemento es la solución perfecta ya que su aceptación por parte de los usuarios de una oficina es mejor, al ser identificados como elementos decorativos propios del hogar. Además, precisamente su carácter hogareño y estético hace que sea muy agradable contar con un biombo en la oficina.



Como podéis ver, los separadores de oficina son una opción económica y atractiva para configurar nuestra oficina a un precio razonable. Estos grandes desconocidos abren un mundo de posibilidades que no podemos desaprovechar, por lo que os animamos a utilizarlos.